Seguro que todavía estás con esa lista de buenos propósitos de comienzo de año. Deseas conseguir ciertos propósitos: adelgazar, hacer deporte, aprender un idioma, que la mujer de tus sueños te haga caso (o el hombre), meditar todos los días, conseguir un trabajo, etc.

Da igual lo que te propongas porque acabarás abandonando tu propósito si te falta algo importante: motivación

¿Qué es la motivación?

La palabra motivación es resultado de la combinación de los vocablos latinos motus (“movido”) y motio (“movimiento”).  La motivación se basa en aquellas cosas que impulsan a una persona a llevar a cabo ciertas acciones y a mantener firme su conducta hasta conseguir todo lo que se propone. La motivación está asociada a la voluntad y al interés, de tal forma que también puede definirse como  la voluntad que estimula a hacer un esfuerzo con el propósito de alcanzar ciertas metas, objetivos o propósitos. La motivación es el motor que te impulsa.

 La motivación no es algo que se tenga o se pierda, sino algo que se crea y se destruye a partir de lo que pensamos y cómo lo pensamos.

aumenta tu motivacion

Consigue lo que te propongas: aumenta tu motivación

La motivación nace en el cerebro. Éste no distingue entre lo que es real y lo que es ficticio. Así que te proponemos un ejercicio muy sencillo.

Primero piensa que propósito quieres alcanzar. El que más desees. Vamos a imaginar que tu propósito es que la mujer (o el hombre) de tus sueños se enamore de ti. Sois amigos, habláis todos los días, pero no está presente en tu vida como a ti te gustaría.

Imagínate con todo tipo de detalles cómo actuarías, que dirías, adaptándote al ritmo de ella (o de él), teniendo muy claro qué es lo que quieres: a ella / él. Recuerda que las comidas más sabrosas se cocinan a fuego lento. Y a ese ritmo pausado, ve visualizando todas las escenas como si las estuvieras viviendo en primera persona, alcanzando con éxito cada objetivo con ella o el día a día. Para que te resulte más fácil, imagínate a ambos interactuando en una pantalla de cine, con imágenes nítidas y a color, incluso con sonido real.

Visualiza las escenas en presente, como ya conseguidas y en positivo. Es decir, no imagines ninguna escena con connotación negativa. Visualízalo cada día y recuerda: a fuego lento, con calma, paso a paso.

En resumen, las personas que tienen una motivación alta, consiguen siempre lo que se proponen porque tienen muy claro lo que desean. La visualización te ayuda a conseguir lo que te propongas y a aumentar tu motivación.

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